En general, los hongos adaptógenos no presentan efectos adversos y son bien tolerados por la mayoría de las personas.
Sin embargo, si tomas anticoagulantes, insulina o medicamentos para la diabetes, o si estás bajo tratamiento con inmunosupresores, lo mejor es consultarlo antes con tu médico, ya que pueden interferir con la medicación o el tratamiento.
En los siguientes casos, recomendamos evitar su consumo:
- Personas celíacas.
- Mujeres embarazadas o en período de lactancia.
- Niños menores de 6 años.
Esto no se debe a que generen daño, sino a que, hasta hoy, no existen estudios concluyentes que respalden su uso seguro en estos grupos.